viernes, 21 de marzo de 2014

Pregón de cuenteros

Armando Quintero en una actividad reciente con niños y adultos

A un ser que me llenó de ternura, a un alma ingente que sé un día "he de abrazar". Con mi mayor respeto, en el día del NARRADOR le rindo mi humilde homenaje:
Somos narradores
que lo sepan todos
trashumamos cuentos...
¡hasta por los poros!
Alzamos la voz
levantamos puentes
con nuestros aliados
los pequeños duendes.
Figuras ingentes
de cuerpo pequeño
que habitan en cuentos
cuando llega el sueño.
Restalla en la historia
la voz del cuentero
que sembrará vida
por el mundo entero.
Somos narradores
de tiempos lejanos
cuentos ancestrales
¡portan nuestras manos!
Levanta la tapa
de tu corazón ágil
te daré una historia
que nació muy frágil.
Y mientras tú saltas
por la tinta fresca
haré que tu libro 
ya desaparezca.
Sólo tu presencia
sumada a la nuestra
hará de tu cuento
una historia puesta...
en el cielo nuevo
y junto a tu edredón
quedarás dormido
sobre mi faldón.
Texto: María Celina (Maritacé)  Foto: del Blog de Lluvia de Luna

miércoles, 12 de febrero de 2014

Clarissa y el mar


           


            Allá, como a treinta y tres grados al sur, en un país pequeño que es como un corazón patas arriba, allá nació Clarissa.
            Clarissa muge y sonríe bajo la sombra de un árbol y mira hacia el horizonte.
            - Un lugar como éste no hay –piensa Clarissa.
            Y la vista se le pierde, lejos, entre pastos tiernos y frescos de tan verdes.
            Allá donde vive Clarissa hay un río.
            Que para algunos es como muy pequeño para ser un río. Pero, para todos, es enorme por sus cuentos, poemas y canciones.
            A veces Clarissa mira hacia los tres puentes que atraviesan el río de su mundo. Y piensa: - “Hay lugares en los que se nace para irse”.
            Pero se queda allí como pasajera del tiempo.
            Y escucha entre sueños pasar los trenes.
            Un día un pajarito se posó sobre su cabeza.
            - Nuestro río tiene las olas grandes –le dijo Clarissa por hablarle.
            - Tan grandes como las del mar –comentó el pajarito.
            Clarissa le dijo que no había visto nunca al mar.
            Y el pajarito le cantó los sonidos de las olas del mar y le habló de sus playas, de los puertos, los barcos y los veleros que llegan y se van.
            - ¿Qué más? –preguntó Clarissa.
            Y Clarissa oyó de las aguas del mar, de su sabor salado lleno de peces, pulpos, calamares, camarones y de caracoles. También de los tiburones y de sus vientos y mareas.
            - ¿Qué más? –volvió a preguntar Clarissa.
            El pajarito miró los ojos de Clarissa y recordó la mirada ausente de un marinero que andaba caminando tierra adentro, lejos del mar.
            Y fue cuando le contó el encuentro de Odiseo con las sirenas.
            Y ahí quedó Clarissa enamorada del mar. Y de los cuentos.
            - ¿Qué la pasa a ella? –se preguntaban las hermanas.
            - ¿Qué bichito la ha picado? –se preguntaba su mamá.
            - ¿Qué hace esa vaquita loca? –preguntó el toro rojo que la vio pasar. ¿Será contagioso lo que tiene?
            - Espero que sí -pensó Clarissa.
            Es que Clarissa, de sólo pensar en el mar, se colorea de azul.
            Y se llena de cuentos. Desde las ubres al piquito de su risa, desde el cielo claro de su regazo azul hasta los cachitos amarillos de su cabeza.
            Cuando así le ocurre Clarissa se va a recorrer su mundo y el de los otros.
            Y comienza a abrir puertas y ventanas en el corazón de todos.
Texto: Armando Quintero (versión para EKids) / Foto de los tres puentes del Río Ulimar: Andrés Tuerca

martes, 28 de enero de 2014

El papagayo de la libertad


            Yo soy un papagayo. Me crean o no me lo crean.
            Más que eso. Soy un papagayo con historia, con nombre y apellido.
            ¿Qué un papagayo tiene historia, nombre y apellido?
            Claro que sí. Porque estoy en la vida de un hombre que desde muchachito supo que para andar para arriba y para abajo, de monte en monte, de aventura en aventura, de país en país, ello era posible si se utilizaba el volador.
            Más aún: ¡siendo el propio volador!
            Y fue tanto su apego a los voladores que un día decidió fundar la empresa del papagayo. Más que eso, fundó La casa del volador de la Libertad.
            La voz se corrió tan rápido que de muchas partes empezaron a venir niños y adolescentes en procura de estos papagayos que no sólo volaban.
            Eran, son y serán papagayos con un vuelo permanente de libertad, amor y solidaridad. Eran, son y serán unos papagayos que tienen unos enormes ojos, unas grandes orejas y unas bocas muy grandes pero invisibles para que cada uno de nosotros los hagamos volar con miradas, oídos y voces atentas, despiertas, como para desterrar la desidia, el miedo y la injusticia, estén donde estén.
            Así lo entendieron un hombre y dos mujeres: Agustín Blanco Muñoz, Mery Sananes y Daniela Barrolleta que, desde hace 30 años sostienen con afán y tesón una cátedra que es historia.

            Más, una cátedra que es el nombre y apellido de aquel hombre que se hizo volador, se encontró con otro capitán de vuelo: el Rector-Fundador Carlos Alberto Moros Ghersi. Y, que me hizo a mí, a ti, a todos ¡unos papagayos de la libertad, por siempre y para siempre!: La Cátedra Pío Tamayo.

Palabras pronunciadas por Armando Quintero en el Homenaje realizado por los 30 años de la Cátedra el 27 /01 / 2014 enla Sala E de la UCV.
Texto: Armando Quintero a partir de una idea de Agustín Blanco Muñoz / Ilustracion: Archivos de Google

sábado, 25 de enero de 2014

CÁTEDRA PÍO TAMAYO / TREINTA AÑOS DE ANDAR Y HACER


27 de enero del 2014
Sala E de la Biblioteca Central de la UCV / 6 pm

Hace 30 años, el 06 de octubre de 1983 comenzó el andar de esta Cátedra. Se suponía que su peregrinar como en muchos otros casos sería breve y elemental. Porque no es fácil en este medio ver un proyecto que alcance permanencia, proyección y entidad de espacio abierto a todas las corrientes del  pensamiento.

Como nos ha dicho muchas veces un amigo de esta Cátedra, parece que el propio influjo de Pío Tamayo (1898-1935) es lo que ha hecho posible su extensión temporal y su hacer. Son tres décadas de trabajo ininterrumpido en la búsqueda de un objetivo: abrir e impulsar la discusión sobre las ideas políticas, económicas, sociales y las doctrinas correspondientes. Esa ventana ha estado abierta de manera permanente.

Los grandes temas del período han sido objeto de consideración en los cientos de actividades realizadas. Y en este sentido, hemos estado atentos al acontecer de los momentos-coyunturas para dejar registro y opinión en términos de Historia Actual. En nuestro archivo están registradas en grabación y en video más de 2 mil ponencias correspondientes a autores de diferentes posiciones políticas e ideológicas. Una verdadera militancia en la pluralidad.

Y esto ha marchado paralelo al nivel de investigación que hemos adelantado con miras a establecer la síntesis del hacer que se da en los diferentes ámbitos de la acción social. Todo en el entendido de que la Historia es actual o no es.

n el camino queda una labor de investigación, docencia y extensión. Hemos adelantados los proyectos: Clases sociales y violencia en VenezuelaLa violencia en la Venezuela Actual: 1958-2008Proceso de formación y desarrollo del chavismo: 1982-2019Literatura y política en Venezuela: 1928-1988La historia de los Descubiertos y  los No Descubiertos, La trampa-engaño de la Cultura, a Luis Mariano RiveraMedio siglo de democracia, socialismo y revolución en Venezuela: 1958-2008. Esas investigaciones han producido 49 obras ya publicadas, 7 por publicar y otras en proceso. En estos proyectos de investigación se ha utilizado la técnica del testimonio oral.

Y no se limitó nuestra labor a la UCV. Creamos núcleos de la Cátedra en Maracaibo, La Guaira, Maracay, Valencia, El Tocuyo, Mérida, San Cristóbal, Trujillo, Porlamar, Amazonas, Guarenas-Guatire. Quisimos ir mucho más allá con la Cátedra del Deporte y la Cátedra Internacional del pueblo-colectivo, pero la falta de recursos no ha permitido consolidar esos esfuerzos. No hay que olvidar que en estos 30 años esta Cátedra no ha contado con presupuesto, con unidad ejecutora y que por muchos años ha tenido que pagar por el uso de esta sala.

La falta de atención a este esfuerzo ha llegado al punto que desde hace más de dos años estamos a la espera de que las autoridades universitarias se sirvan dar respuesta a una solicitud que hiciese la Cátedra y personalidades encabezadas por el Rector Fundador y familiares de Pío Tamayo, para que la nueva Sala ‘E`, espacio contiguo a aquel donde hemos desarrollado nuestras labores de extensión a lo largo de estos 30 años, lleve el nombre del epónimo  de la Cátedra.

Esta actitud es una especie de contraste con la asumida por la nombrada revolución que ha decidido sacar  sus restos del cementerio de El Tocuyo, donde reposan  desde el  06 de octubre de 1935, por encima de su expresa voluntad, para trasladarlos al Panteón Nacional. Sus propios familiares se han opuesto a esta decisión. Todo parece indicar que estamos ante una utilización, nada justificada, del  nombre y la obra de este luchador  antigomecista, que dejó claramente establecido que su ideario de vida no lo definía el comunismo sino la Escuela de la Idealidad Avanzada.

Pero por encima de estos obstáculos, aquí estamos. Y pondremos todo empeño en la continuación de una labor que consideramos de importancia en medio de este tiempo de luchas necesarias e impostergables.

Este acto de celebración de los 30 Años de la CPT tiene como epicentro el Homenaje-Reconocimiento al Rector-Fundador.  Dr. Carlos Alberto Moros Ghersi, nombre identificado con el humanismo, la academia y la construcción de un mañana de verdadera democracia y libertad.


PROGRAMA

Coral   de la Biblioteca Central
dirigida por el profesor Hilarión Correa

Presentación de Cuentos de la Vaca Azul,
 por Armando Quintero

Mery Sananes
Los treinta años de un papagayo

Ildemaro Torres
Mensaje para Carlos Alberto Moros Ghersi

Designación de Maestros Floricultores
a cargo de Danielilta Barrolleta

Mensajes para la CPT
y para el Rector Fundador

Agustín Blanco Muñoz
Apenas un inicio

Rafael Lemus
canta por el otro porvenir

Un brindis por los
próximos amaneceres



Nota: En este acto se ofrecerá a precios solidarios todo el material publicado por la Cátedra.

Coordinadores
Agustín Blanco Muñoz / Mery Sananes / Danielita Barrolleta
Tlfs 605 2536 / 605 2563 / 0416 638 7320 / 0414 333 6515
Twitter:@ablancomunoz

lunes, 6 de enero de 2014

Para convocar la vida


       

         A todos los que resistimos a los violentos avatares del momento y reconocemos que aún existen niños que acarician los pétalos de las flores o lanzan besitos a los pájaros que revolotean en los jardines de sus edificios.

1

         Me gusta un país que tenga pueblos como el de "Un caballo que era bien bonito" o el de "Mi mamá en un pueblito de recuerdos". Con seres maravillosos que nos digan "Rezo el Credo" y lo hagan con el carisma y la emoción con que aún lo hace nuestro Aquiles Nazoa.

2

         Me gusta un país que tenga más de un unicornio azul con alas. Y que, aunque pequeñito, revolotee siempre sobre nuestras cabezas y llegue a nuestros dispuestos corazones.

3

         Me gusta un país donde habite una vaca que se pinta de azul porque de oídas se enamoró del mar. Y exista, también, una guarida de lobos y lobitos como los que habitan en "Un lugar en el bosque".

4

         Me gusta un país que alegre te dé los "buenos días" al subir al autobús o al metro; que siempre te retribuya con unas "muchas gracias" ante cualquier ofrecimiento, y sea capaz de brindarte las sonrisas y las miradas que brotan desde adentro.

5

         Me gusta un país donde el otro te pregunte: "¿qué necesita, el amigo?". Y no te rechace o te denigre porque no usas el mismo color de su camisa o, así de simple, no compartas con él los mismos corazones o la misma cantidad de estrellas.

6

         Me gusta un país donde el temor y la muerte no abran heridas que no se cerrarán nunca y puedan ser más fuertes que aquellas que hicieron la desconfianza y el odio por el sur de Nuestra América en los años setenta.
7

         Me gusta un país donde la amistad corra a millares de abrazos por amigos y la velocidad de un caracol sea mayor, siempre, a la desesperación. Y sepa, sin dudarlo, quiénes son “los poetas que en el mundo han sido” para abrirle las puertas y ventanas del corazón.

8

         Me gusta un país donde el pan de cada día sea amasado con el trabajo de todos. Y con  la harina que ponemos en común y no por la corrupta hiel que nos hace reforzar las diferencias.

9

         Me gusta un país, sin dudas, donde encuentre un camino para que todos podamos decir: - ¡Al fin encontré la paz, la verdadera, la del corazón sincero, la de la rosa blanca de José Martí! Y no la que nos encamina encorvados a los sepulcros.

10

         Me gusta un país donde no haya juegos ocultos debajo de las mangas, ni en maletines de viajeros o en cheques abultados que aparecen de pronto en lejanos aeropuertos. Ni te compren tus saludos con aplausos de focas o supuestos decretos legales. O tengas que vender tus decisiones a treinta monedas por papeles.

11

         Me gusta un país donde la autoridad de sus ciudadanos no nos parezca que está dirigida desde las cárceles. Y podamos ver, por siempre, menos muertos en sus calles y avenidas que a todos sus niños jugando, alegres, en sus plazas.

12

            Me gusta, en fin, un país donde no tengas que irte para convocar a la vida sino, sencillamente, la convoques en cada gesto sencillo y simple como el de compartir una migaja de pan, un sorbo de agua, un cálido abrazo… O, la sonoridad de una canción que diga:
            - “Te quiero, nos queremos porque, simplemente, me quiero”.

Texto: Armando Quintero Laplume / Fotografía: Héctor Rodríguez Cacheiro

miércoles, 1 de enero de 2014

Hoy, en el primer día del año 2014.

PROPÓSITOS de AÑO NUEVO

Si en los papeles de antaño
quedan pájaros hogaño.

Por lo que está escribiendo
te pueden sacar "carpiendo".

No hay alegría con máscara
y a la palabra sin cáscara.

Revisa lo escrito para
saber si en algo fuerte
no metiste la cuchara.

¿Y La Muerte?-zona
de parking La Muerte-.
Y si te rodea la Zona,
planta en ella tu planta
y planta.
Un arbolito, un yuyo,
con un farol o un cocuyo.

Y antes que te enredes
en si hay o no hay Dios
pensá en el prójimo
porque el prójimo sos vos.
Sobreabundan las redes.

Salile a la mañana
como si no supieras
que estrenás Año Nuevo.
No sos quien eras.
Sos un renuevo:
no dejas para mañana...

Tenés más años
 que un cocodrilo.
Cansa subir peldaños
y navegar el Nilo.

Pero con una compañera
y un hijo camarada
podés patear la tranquera
 y enfrentar la madrugada...

(Rap del 2014. No pienso sòlo en mi.
Eso està claro.)

Texto inédito de Washington Benavidez, tomado de su Facebook / Foto: Rodríguez Cacheiro

martes, 31 de diciembre de 2013

Hoy, en el último día del año 2013.



Hoy, que es el último día del año 2013, comparto un fragmento del final de mi texto Un cuento el cuento y una fotografía con mi nieto mirando la luna que se nos asomó en el Parque Caballito de Altamira:

Un hombre con los cuentos detiene, separa, divide, engaña, prohíbe, ataca, destruye y cuenta contra el hombre.
Un hombre con los cuentos mata o deja morir.
Un hombre con los cuentos avanza, une, multiplica, es veraz, admite, comparte, construye y cuenta con y para el hombre.
Un hombre con los cuentos vive y deja vivir.

Un hombre con un cuento narra para imaginar: crea la maravilla de nuevos mundos reales, sin evadir las realidades.
Traza una campana que resuena en todos, con todos, para todos.
Abre las puertas y las ventanas que liberan los pájaros enjaulados en nuestros cuerpos.
Le pone tortugas a nuestros pasos para que los guepardos, que agitan nuestras faenas diarias, también descansen.
Une sus manos con los otros hombres, para defendernos y renovar nuestros corazones abiertos.
Un hombre con un cuento narra para encontrar más cuentos.


Texto: Armando Quintero / Foto: Franncisco Javier Touceiro de (UCAB)