lunes, 21 de julio de 2014

Comentario sobre el concierto

Saludo al público al culminar el concierto. Luego, salimos tres veces más. Rotundo éxito.


Nunca imaginé que el Tiranosaurio Rex sonará tan apoteósicamente, ni que una mosca hiciera reír tanto con su vuelo inquieto y juguetón, materializado en una simpática pieza musical; la celebración del Día de niño comenzó el sábado 19 de julio en el Centro Nacional de Acción Social por la Música del Sistema Nacional de Orquestas, con una aventura por “La Selva Musical” capitaneada  por Sergio Rosales, director de la Sinfónica Juvenil Simón Bolívar y el profesor Armando Quintero, director de Cuentos de la Vaca Azul.
Los jóvenes músicos y los narradores Tiago de Jesús, Fredy Gamboa y Jazira Mosquera contaron historias, la palabra y los instrumentos musicales nos guiaron en esta bella aventura por la jungla y el océano. Peces Tropicales, un ballet de ballenas, Charlie el camaleón y el caracol más rápido de todos los animales, renovaron en este espectáculo la esperanza y la fe en un país que todos queremos, la Venezuela excelente en la que todos queremos vivir. 
¡Ese es el milagro de los músicos y los poetas!  

Texto: Abigail Truchsess.
Comunicadora Social egresada de la Universidad Católica Andrés Bello / Cuentacuentos

jueves, 17 de julio de 2014

Un feliz día del niño con una Selva Musical

Selva Musical por el día del Niño con la 

Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolivar 

y los Cuentos de la Vaca Azul



Tenemos el placer de invitarle cordialmente al encuentro correspondiente al mes de Julio 2014, en el cual festejaremos el Día del Niño.
Será una actividad musical y cultural llena de colorido y sorpresas para los reyes de la casa. 
En esta oportunidad se unirán los núcleos articulados con el Programa NIS, para presentar un único espectáculo en la sede principal de El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Infantil y Juvenil de Venezuela (Centro Nacional de Acción Social por la Música)

Descripción del Encuentro:
Fecha: Sábado, 19 de julio de 2014
Lugar: Centro Nacional de Acción Social por la Música, Quebrada Honda - Caracas
Primera Parte: 10:00 a 10:45 am
Exposición viviente de instrumentos musicales
Lugar: Espacios abiertos
Los músicos de la Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolívar, darán a conocer los instrumentos musicales que conforman su agrupación, a través de interacción de manera dinámica con el público presente. Podrán hacer un recorrido desde Planta Baja hasta Piso 1, y conocerán diez instrumentos musicales poco comunes para los niños, como antesala al Concierto Didáctico denominado "Selva Musical".
Segunda Parte: 11:00 am a 12:00 m
Concierto Didáctico
Lugar: Sala Simón Bolívar

Bajo la batuta del Maestro Sergio Rosales, los noventa (90) músicos de la Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolívar, mostrarán un repertorio musical estructurado con varios movimientos que hacen alusión a una selección de animales.

Esta Banda que en julio de 2013 conquistó a la audiencia europea en su primera gira por el viejo continente, con presentaciones en importantes festivales y prestigiosas salas de Francia, Bélgica, Holanda, Suiza y España.  Recientemente presentaron el estreno mundial de la Suite para Banda Sinfónica “Bestiarium”, la cual surgió de la unión de autores de diferentes países que trabajaron en una misma composición, obteniendo como resultado una suite estructurada por nueve movimientos que representan nueve animales distintos, cuya temática y diversidad permitió que esta gran creación musical muestre la versatilidad y la creatividad de estos nueve maestros: Luis Serrano Alarcón (España), Jan Van der Roost (Bélgica), Kevin Houben (Bélgica), Bert Appermont (Bélgica), Philip Sparke (Inglaterra), Robert W. Smith (Estados Unidos), Victoriano Valencia (Colombia), Ferrer Ferrán (España) y Oscar Navarro (España).

Podrán sentir lo misterioso de una Jungla, la diversidad de los peces tropicales, escuchar el llamado de las ballenas, presenciarán los prehistóricos dinosaurios, el constante ruido perturbador de las moscas y conocerán al animal más veloz de todo el mundo, ¡estamos seguros que ya saben su nombre!.

Acompañados de las narraciones magistrales de Armando Quintero, Fundador - Director de "Cuentos de la Vaca Azul" y su equipo: Tiago De Jesús, Freddy Gamboa y Jazira Mosquera. Mostrarán las diferentes maneras de oralizar y vivenciar los cuentos de este concierto didáctico, contando historias y presentado a cada uno de los animales de esta bella obra infantil, aprovechando la oportunidad para revitalizar  y dignificar los olvidados gritos del Silencio.

Una actividad musical, literaria y cultural que una vez más no pueden perderse. Como siempre brindado actividades para compartir en familia un tiempo de calidad.

Agrupación:
Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolívar
Director: Maestro Sergio Rosales

Acompañados de Cuentos de la Vaca Azul
Director: Maestro Armando Quintero
Narradores: Tiago De Jesús, Freddy Gamboa, Jazira Mosquera

Importante destacar que la entrada se permitirá hasta llenar la capacidad de la Sala Simón Bolívar (850 puestos). De la misma manera se agradece mantener un vestuario adecuado para el ingreso a la sala (evitar el uso de short y franelillas)
Sin más referencia que hacer, esperamos su valiosa presencia a esta actividad que ofrecemos como regalo a los participantes de nuestro programa en un día tan especial.
http://fundamusical.org.ve/prensa/el-sistema-celebra-el-dia-del-nino-en-una-selva-musical/#.U8cJJJR5PKM
Gentilmente

-- 
Leonardo Mendez
Sub Director General 
Sede Nacional de las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela-Centro Nacional de Acción Social por la Música

Programa "Nuevos Integrantes del Sistema (NIS)"
FUNDACIÓN MUSICAL SIMÓN BOLIVAR (FUNDAMUSICAL BOLÍVAR) 
Teléfono:0212 597 0703 / 0768 / 0634 / 0635
 

jueves, 26 de junio de 2014

Estamos en Pequeños Entreversos


Este fue el saludo que recibimos en el día de hoy de la Red Internacional de Cuentacuentos:

Muy buenos los poemas, los cuentos y las intervenciones.

¡Ya están en la tele, compañeros!

Lo difundiremos.

Abrazos desde el mundo de los cuentos,

Enrique Páez y Beatriz Montero
Coordinadores generales de la RIC

Nos emociona compartirlos con ustedes.
Nos llamaron como invitados para el segundo programa, luego, continuaron las invitaciones y ya nos comunicaron de la maravillosa posibilidad de tener un segmento en el mismo.

Ha sigo muy agradable la empatía que se ha generado, desde el primer instante que comenzamos a grabar, con todos los responsables del proyecto. Desde los conductores, la actriz Mariana Francisco y el joven animador Daniel Marsiccobettre, pasando por todo el equipo de grabación, el personal técnico y las maquilladoras. Ha sido como sentirse en casa.

He aquí las dos primeras muestras de este nuevo logro para la narración oral,  los programas 2 y 4. Estos son los enlaces para verlos.

https://www.youtube.com/watch?v=zsKqhF2vFeo

https://www.youtube.com/watch?v=1BrPXE1ZnFo

También pueden verlo en mi canal de youtube, en favoritos. Son los videos 14 y 15.

https://www.youtube.com/watch?v=1BrPXE1ZnFo&list=FLGgOnP9jSjOKdHLkoMEqeJw

miércoles, 18 de junio de 2014

No todos tienen este previlegio






A partir de un comentario que me hizo la cuentacuentos y coordinadora de la Red Internacional Niré Collazo, paisana y amiga, salieron estas palabras. 
Dejo claro que su comentario no fue hecho con la intensión de molestar sino de valorar un texto publicado por mí. 
Las he sacado de la conversación porque quiero hacerlas del conocimiento de todos.
Para mis coterraneos de allá, mi patria de nacimientos, y por los de aquí, mi patria de adopción, cuando quieren olvidarse que uno también es venezolano.
Así como a los brasileños les ha quedado la espina de Ochoa, desde la infancia, tengo una que aparece de vez en cuando. 

En Treinta y Tres, la ciudad donde nací, que siempre recibió a muchos emigrantes, como casi todo el paisito, Uruguay, algunos de ellos decían: "Uno no es de donde nace sino de donde se hace". 

Y esto NO ES CIERTO en muchos casos. 

Nací olimareño, así es nuestro gentilicio, y tuve a muy buenos docentes ahí. 

Unos que ejercieron y aún ejercen su influencia, como Tomás Cacheiro. Otros, como Anelita Alsa de Cuadrado, Lilita Rodríguez de Gadea, Antonio Araújo, María Helena del Horno de Assuma, Esaú Domínguez, en la primaria; o, Julio Macedo, Orfila Bardesio, Luis Víctor Anastacía, en la secundaria y la preparatoria, entre los más reconocidos y valorados desde el afecto, sobre todo, en mi dedicación en lo profesional, para no hacer una larga lista de ellos. Aunque recuerdo a muchos más.
Terminé mi formación de Docente en Literatura, con muy buenos profesores como Domingo Bordoli, Francisco Anglé y Bovet, Edmundo Gómez Mango, en sus clases, o Jorge Albistur y Héctor Galmés en la práctica docente. Formación que fue muy buena, pese a la dictadura y a pertenecer, lamentable, a la última generación del Viejo Instituto de Profesores Artígas. Todos ellos me formaron en el reconocer las influencias. Y en ser agradecido. 
En este país, Venezuela, he podido ser, es muy cierto. Inicialmente ilustrando en un periódico, El Diario de Caracas en la gloriosa época de Tomás Eloy Martínez y todo ese maravilloso equipo de periodistas, de reporteros, de fógrafos e lustradores. Luego en muchos otros. También en revistas y libros. Como, luego, pude vender libros y hasta ser jefe de ventas en una Editorial. Y, sobre todo, he podido encausar mi formación docente en un canal que que ni sospechaba: el arte  maravilloso de narrar cuentos trabajando en los Colegios Hebreos de Caracas y luego en la Universidad Católica Andrés Bello, en las Escuelas de Educación y de Letras, en tanto fundaba y dirigía a Narracuentos UCAB. Como había fundado Cuentos de la Vaca Azul, con anterioridad.
Pero es mi patria por adopción y naturalización. Y, no sólo por eso. Es, además de las de mis hijas, mi yerno y mi nieto. Y la reconozco como mi madre patria, también. 
Asi que corrijo el dicho escuchado en mi pueblo: "Uno no sólo es de donde nace, también lo es de donde se hace". Y algo más. No tengo, ni quiero perder un previlegio que, es posible, muy pocos han de tener: La de ser el hijo de tres madres: la que me dio el ser, y las dos patrias, Uruguay y Venezuela.
Amén. 

Foto: Manuel Sardá. Texto: Armando Quintero

viernes, 25 de abril de 2014

... Y, como no hay dos sin tres: aquí va la tercer respuesta



Desde su concepción, ¿de qué se trata la narración oral?

            De un oficio, uno de los primeros oficios del hombre, quizás, el oficio más antiguo del mundo, que se he transformado en una profesión artística. Es un oficio que deviene de la conversación cotidiana, del acto comunicacional de compartir vivencias, anécdotas, experiencias, sucesos o historias reales o maravillosas, matizadas de imaginación por obra y gracia del narrador oficiante. El cual puede interactuar, a conciencia, con uno o más individuos, tanto como puede hacerlo con un pequeño grupo o uno muy numeroso de personas, en diferentes espacios y en diversas situaciones.
            Creo que a esta pregunta ya la he respondido muy en mi texto publicado en Analítica (http://www.analitica.com/media/3183637.pdf) Cito, de las págs. 3 a la 4:

            Contamos si hemos vivido. O si reconocemos en nosotros mismos, y con seguridad, qué hubiéramos hecho y cómo nos sentiríamos si nos hubiera tocado vivir esa misma situación. No podemos mentirla, es nuestra, nos pertenece.
            Contamos si sabemos muy bien la historia que queremos compartir, no desde la memoria mecánica, fría, repetidora, sino desde el corazón. Reviviéndola. “El narrador oral no es un repetidor, es un creador”, alguien dijo por ahí.
            Contamos si conocemos al personaje: cómo es, en todos los aspectos y en todas sus dimensiones físicas, sociales, culturales... Desde adentro, como si fuéramos él. No haciendo como si fuéramos él. Siendo él. Sintiéndolo.
            Contamos si nos ubicamos en el espacio y en el tiempo de ese personaje: dónde, cómo, para qué se mueve en cada momento que lo hace. Viéndolo.
            Contamos si sabemos improvisar y recrear permanentemente lo narrado. Si sabemos que, como nos asegura alguien que conoce mucho sobre las artes escénicas: “Se improvisa sobre lo que se sabe, no sobre lo que se olvida o desconoce”. Si reconocemos que somos improvisadores, no improvisados.
            Contamos si reconocemos que lo hacemos con el público, desde nuestra humildad, desde nuestra honestidad, desde nuestra verdad y desde nuestra seguridad en nosotros mismo, porque ningún cuento es inocente y, por ello, no podemos contar cualquier historia.
            Contamos al divertirnos, si sacamos hacia fuera lo que tenemos dentro. Sin la intención de moralizar o educar como principio, sino con la seguridad de narrar como para abrirle puertas y ventanas a la imaginación, los sentimientos, los sentidos, el corazón de los otros. Desnudando ante ellos nuestro propio corazón.
            Contamos s asumimos a conciencia un oficio que, como tal tiene su teoría, su práctica y su propia historia. Si lo reconocemos como un arte de todos los tiempos, igual y diferente en otros espacios y en otros tiempos y con todas sus similitudes y sus propias diferencias con otras manifestaciones de la escena.

Texto: Armando Quintero, a partir de una pregunta de David Venegas Quintero / Foto: 8ºfestival de Ibagué    

Otra pregunta que me hicieron


Desde su perspectiva, ¿cómo se diferencian cuento y leyenda?

            La actriz y narradora oral argentina Ana Padovani nos aproxima a la respuesta en su libro Contar cuentos pues nos da unos elementos precisos para diferenciar cuentos y leyenda. Citaremos sus palabras para ambos términos y,  al comentarlas, estableceremos las diferencias.
                        Entre las numerosas definiciones de “cuento” tomaremos una que           corresponde ampliamente a la noción utilizable para la narración oral. Pertenece a un gran estudioso e investigador del tema, Enrique Anderson Imbert:

                                   El cuento es una ficción en prosa, breve, pero con un desarrollo tan formal                  que, desde el principio, consiste en satisfacer de alguna manera un urgente sentido de finalidad (Anderson Imbert, 1979, pág.52)

                        Así, vemos que deberá tener la dosis suficiente de intriga y seducción como       para no poder suspender su lectura y, en este caso, su escucha. (Padovani, 2002, pág. 32)

            Unas pocas páginas antes, al referirse a la leyenda, Padovani apunta:

                        Se trata de hechos fantásticos pero desarrollados a partir de un momento,          lugar o circunstancias determinados. Están ligadas al tema de las creencias. Así como los cuentos tienen una función fundamentalmente lúdica, las leyendas tienen  por finalidad dar una explicación o un esclarecimiento. Parten de hechos puntuales en el tiempo y en el espacio a los que se les da una dimensión irreal o fantástica. (Padovani, 2002, pág. 27)

            En la respuesta a la pregunta anterior, si leemos con cierta atención, ya están señaladas algunas diferencias. Pero precisemos detalles sobre ellas.
            La leyenda está basada en situaciones ubicadas en un tiempo y un lugar determinado, narra situaciones con una relativa o acertada precisión histórica que, aunque nos lleven a darles una dimensión irreal o fantástica, no desconocen esas raíces. El cuento no necesariamente parte de hechos puntuales en el tiempo y en el espacio, ni nos lleva a una dimensión irreal o fantástica. Y cuando lo hace es con la seguridad de convencernos de ello, de convencernos de su veracidad, de hacer creíble hasta lo imaginado: que las alfombras vuelen, las lámparas tengan genios encerrados y las cuevas abran sus puertas a los mandatos de una voz que pronuncia palabras claves, tanto como que existan dragones, brujas, duendes y hasta pequeños unicornios azules con alas que quepan en la mano de cualquier ser humano que los atrapa, sobre su cabeza, en su vuelo y por mera casualidad.

            Las funciones de ambos son diferentes. El cuento, además de lúdico, divierte y seduce. Su función primordial no es moralizar o educar. La leyenda, no. Precisemos sobre ello. En la actualidad, ¿a quién le atrae un cuento cuya razón de existencia es para dar valores morales o educativos explícitos? Todos sabemos, en mayor o menor grado, que ningún cuento es inocente, que dentro de él hay valores, enseñanzas, pero todos exigimos que nunca se le note las costuras, que tenga un vestido o un traje muy atractivo y, sobre todo, de calidad narrativa.

Texto: Armando Quintero, a partir de una pregunta de David Venegas Quintero / Foto: GOOGLE